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27. SE VA CAMELLO... SE VA BARRANCABERMEJA DONDE VIVÍ

Como “Topo Gigio”, personaje a quien la gente hacia llorar inconsolablemente cuando le quitaban su inseparable sombrero, y quien entonaba bellas melodías de una marimba, o “Chiqui” con su guitarra al hombro y su peculiar manera de hablar siempre anteponiendo la “Ch” en cada una de sus palabras, y muchos otros personajes como estos que hicieron de los ciudadanos de Mi Barrancabermeja su familia y de sus

calles su hogar, así era Carlos.


A “Camello” como se le conocía por culpa de una joroba o giba en su pequeño cuerpo, y por el cansancio producido por el paso de los años correteando a todo aquel que osara llamarlo así, y cuyo infortunio de ser atrapado era un puño de una de sus manos, las cuales parecían tener la fuerza del personaje verde de las tiras cómicas, lo conocí por allá en los años 70, pues era un asiduo visitante del kiosco de “Trillos”, al que los choferes de taxis le decían ser su padre adoptivo, pues era el encargado de lo que hoy se llama “Oficios varios”.


Lo Recuerdo también como un activista durante los Paros Cívicos de los años 70- 80 en Barrancabermeja, donde no era más que el Comité Cívico Popular decretara un paro y “Camello” ya estaba caminado para llegar de primero al As de Copa con una o dos llantas en cada una de sus manos.


Como anécdota personal, la contada en un escrito anterior: Durante un paro cívico llegué hasta donde kiosco de Trillos ubicado en la avenida del ferrocarril (muy cerca a la Ceiba que aún existe), a tomarme un jugo de Tamarindo; en el lugar estaban muchos taxistas que no habían podido sacar sus vehículos a trabajar, y que se reunían allí para jugar siglo, leer prensa y pasar el rato. Allí también estaba “Camello” recargando fuerzas para volver a la barricada del As de Copa donde tenía su puesto de vigía. Todo el mundo volteo la mirada al televisor cuando iniciaron las noticias del medio día, y comenzaron con un directo o “vía satélite” como anunciaban en esa época, desde el As de Copas de Barrancabermeja a observar como la periodista narraba lo que estaba pasando; eran imágenes tomadas ese mismo día muy temprano, donde se veía a varias personas saqueando un bus de Copetran como era habitual en cada paro… y entre ellos, un jorobado bajito con el rostro tapado hasta la nariz con un pañuelo a manera vaquero y con el tv del bus en sus manos… sin duda era Camello; el mismo Camello que se comía una papa rellena, el mismo que trataba de convencer a todos los que le protestaban por el robo del TV, diciendo: - Ese no soy yo.

De su vida adulta, lo que todo el Barranqueño sabe: Dios compensa a los seres humanos: “Así como quita…da; si usted es feo…su belleza tendrá”; talvez por eso al igual que el Jorobado Cuasimodo, personaje de la obra literaria NUESTRA SEÑORA DE PARIS de Víctor Hugo, muy seguramente encontró “CAMELLO” por lo menos una vez en su vida a su Esmeralda, o al igual que los “bufones” en las grandes cortes reales de la edad media, fueron muchas las veces llamado para alegrar y satisfacer a Reinas y Reyes.


Paz en su tumba “CAMELLO”.


Daniel E. Cañas G.


© 2018 by Daniel E. Cañas Granados